<

Una vida. Un mundo. Frágil

No querer recordar ciertos asuntos, dejar paso al olvido y olvidar. Trabajar para que surta efecto. Trabajar en pro. Trabajar para... Trabajar me recuerda a la primavera. Tubos de pinturas con los colores primarios. Cintas de casetes, los apaños para escribir. Ya es primavera, dice el anuncio. Existen heridas invisibles. Las plumas del águila guardo, lo imagino desplumado, sin poder volar. Subir un monte, caminar por la montaña y sentirse cómodo. Curarse mientras se anda. Dignidad, ¿cómo te construyes? Un sol de mañana de enero. Una nube que pasa muy despacio. Estas alegrías que germinan. Aquella bondad. Un castillo de arena fina. Aquella lejana playa. Nostalgia al ver cómo la vida viene y se va. Puede parecer inconcluso. Y seguro que así es. También otras cuestiones pueden parecer distintas. Seguro que son distintas. En estos momentos, fin de esta lectura, son ellas, las aves, fundidas con sus vuelos. Los niños éramos nosotros. Casi todos crecen. Nos recuerdo chapoteando en un charco mientras llovía. (No hablo de sensaciones, que las había; hablo del sentido de pertenencia, de formar parte, de ser). Ser como éramos. Niños.

Materia
<Genérica>, Poesía
Idioma
  • Castellano
Editorial
Editorial Erizo Blanco
EAN
9791388209024
ISBN
979-13-88209-02-4
Páginas
154
Ancho
14 cm
Alto
21 cm
Edición
1
Fecha publicación
09-04-2026
Edición en papel
20,00 €